• El WCI de Drewry se ubicó en 4,639 dólares por contenedor de 40 pies, en un contexto de saturación portuaria, salidas canceladas y presión arancelaria en Estados Unidos.
El Índice Mundial de Contenedores (WCI) de Drewry alcanzó los 4,639 dólares por contenedor de 40 pies durante la semana del 9 de julio de 2026, su nivel más alto desde septiembre de 2024, en medio de una creciente presión sobre las principales rutas marítimas internacionales.
De acuerdo con Drewry Supply Chain Advisors, el indicador registró un incremento semanal de 2%, impulsado principalmente por el aumento de tarifas en las rutas Asia–Europa y transpacíficas. La ruta Shanghái–Nueva York alcanzó los 7,904 dólares por contenedor, con un avance semanal de 11%; mientras que Shanghái–Los Ángeles se ubicó en 6,482 dólares y Shanghái–Róterdam en 4,933 dólares.
A este escenario se suman los incrementos generales de tarifas anunciados por diversas navieras, con ajustes de entre 2,000 y 3,000 dólares por contenedor de 40 pies en rutas transpacíficas, así como nuevas tarifas de mercado abierto en el corredor Asia–Mediterráneo.
La presión no solo proviene del costo del flete. La congestión en puertos de contenedores alcanzó su punto más alto en cuatro años, con cerca de 3.7 millones de TEU esperando atraque, equivalentes al 11% de la flota mundial. Los puertos del norte de Asia concentran la mayor parte de la saturación, seguidos por Europa del Norte, donde algunos recintos, como Róterdam, registran tiempos de espera de hasta siete días para contenedores de salida.
El panorama se complica por las 48 salidas canceladas previstas durante las próximas cinco semanas y por el adelanto de importaciones de empresas estadounidenses que buscan anticiparse al vencimiento de medidas arancelarias temporales el 24 de julio.
Para importadores mexicanos que dependen de rutas transpacíficas, especialmente en sectores como electrónica, autopartes, maquinaria y textil, el escenario representa una presión adicional sobre costos, tiempos de tránsito y planeación logística.
La combinación de congestión portuaria, ajustes tarifarios, tensiones en rutas estratégicas y mayor demanda anticipada mantiene al transporte marítimo bajo un entorno de alta volatilidad. En el corto plazo, los costos podrían mantenerse elevados o registrar nuevos incrementos hacia finales de julio.
FUENTE: Staff