Importancia del registro de la propiedad industrial: marcas, patentes, modelos de utilidad, diseños industriales, secretos industriales-comerciales y más

Te has preguntado alguna vez ¿quién realmente inventó la computadora personal, la impresora y hasta el Internet? Tu respuesta natural podría ser Intel, Microsoft, Apple, IBM, y otros; pero, ¿realmente fueron ellos los creadores de la idea? ¿Te sorprenderías si te dijera que el verdadero inventor fue una compañía de nombre XEROX?

Pues bien, hace 46 años existió un grupo de científicos auspiciados por la empresa Xerox Corporation, en Palo Alto California, denominado Xerox PARC (Palo Alto Research Center), quienes estaban encargados de investigar y desarrollar nuevas tecnologías que llevaron a la creación de lo que ahora conocemos como la computadora personal, la cual tenía una pantalla, un teclado, un mouse y una interfaz gráfica. La primera vez que cuatro dispositivos se reunieron en un mismo aparato. Esto sucedió en 1973, casi una década antes de que la primera Mac llegara a las tiendas. Y no solo eso, prácticamente todos los dispositivos que giran en torno a la mayoría de nuestras vidas se pueden acreditar a este grupo de genios que hicieron que las computadoras fueran realmente útiles para las personas y sus trabajos, en lugar de ser máquinas enormes y voluminosas que funcionaban con combustible diésel.

 

Como sabemos, el Internet moderno provino del ARPANET (Advanced Research Projects Agency Network), un proyecto del Departamento de Defensa de los Estados Unidos que nació para crear una red de computadoras que serían utilizadas como medio de comunicación entre todas las instituciones académicas y estatales con la capacidad de transferir archivos entre ellas. El primer nodo fue creado en la Universidad de California de los Angeles siendo así el inicio del internet en 1990. Todas esas computadoras en ARPANET eran estaciones de trabajo Xerox que utilizaban cables Ethernet, los cuales fueron una de las muchas tecnologías inventadas por la división de investigación PARC de Xerox.

 

Entonces, si Xerox lo inventó todo, la pregunta es ¿por qué no es dueño de nada? Bueno, al menos en lo que se refiere a las pantallas táctiles, las tablets, las impresoras láser, los sistemas operativos móviles, las tarjetas e interfaces gráficas, las redes de área local, el mouse y los navegadores.

La respeusta es porque a los directores corporativos de Xerox simplemente no les importaba nada que tuviera que ver con computadoras, y sí todo lo relacionado con las impresoras.

 

Esto demostraba una gran falta de interes de Xerox por fabricar y menos por registrar sus patentes de todos aquellos productos comerciales derivados de las investigaciones del Palo Alto Research Center. Esto llevó a que otros se beneficiaran de los cientos de millones de dólares que Xerox había invertido en dicho centro PARC. 

 

Los otros beneficiados

 

Se dice que todo inició en 1979, cuando el PARC fue visitado por un joven de nombre Steve Jobs. El equipo de Apple se dio cuenta que podrían crear una interfaz gráfica para su primer modelo de ordenador personal, denominado Apple Lisa. Esta interfaz sería llevada al Apple II y al Apple GS algunos años después. A partir de la interfaz de estos ordenadores, se desarrollaron las interfaces de los siguientes sistemas operativos hasta la actualidad. Años más tarde, Xerox acusó a Apple de haber copiado ideas de su “modelo de interfazz GUI”, sin embargo, fracasó en su demanda. 

 

Años despúes, Bill Gates, acordó con Apple el traspaso del código del entorno gráfico de los Macintosh bajo licencia. La intención era desarrollar la primera versión de lo que hoy conocemos como Office. En Microsoft, este código les sirvió para desarrollar la primera versión de Windows, algo que no se había negociado con Apple. Apple denunció a Microsoft por este hecho y Microsoft perdió el juicio; sin embargo, Microsoft continuó trabajando en otra nueva versión de Windows en la cual Apple no pudo hacer nada.

 

Según uno de los investigadores del PARC, David Biegelsen, parte del problema por el que Xerox no diseñó la PC ni patentó sus otros inventos fue porque consideraba una dificultad crear una PC que fuera económica y que pudieran ser usada en el mercado pues su percio oscilaba los 32 mil dólares

 

Es posible que nunca sepamos por qué Xerox desechó de buena gana la tecnología que desde entonces ha revolucionado todo el mundo. Si se hubieran tomado el tiempo para desarrollar adecuadamente sus tecnologías en productos exitosos, o incluso aprender a presentar una reclamación de patente a tiempo, podrían ser la compañía más grande en la faz del planeta, dejando de lado a Bill Gates y al ya difundo Steve Jobs. Siendo por mucho su fortuna en cientos de miles de millones de dólares en comparación con los apenas miles de millones de dólares en copiadoras que venden actualmente.

 

Importancia de registrar la propiedad intelectual

 

La propiedad Intelectual (PI) se relaciona con las creaciones de la mente como invensiones, obras literarias y artísticas, así como símbolos, nombres e imágenes utilizadas en el comercio. La PI se divide en dos categorías: la propiedad Industrial y los Derechos de Autor, así como los Derechos conexos al los Derechos de autor.

La Propiedad Intelectual (PI) comprende las patentes, marcas, derechos de autor y derechos afines, indicaciones geográficas, diseños industriales, el know-how (los conocimientos técnicos de una empresa) y los secretos comerciales. 

 

Los derechos de propiedad intelectual permiten al creador o al titular de una patente, marca o derecho de autor gozar de los beneficios que derivan de su obra o de la inversión realizada en relación con una creación. 

 

Estos derechos están consagrados actualmente en el artículo 27 de la Declaración Universal de Derechos Humanos que contempla el derecho a beneficiarse de la protección de los intereses morales y materiales resultantes de la autoría de las producciones científicas, literarias o artísticas.

 

La importancia de la propiedad intelectual se reconoció por vez primera en el Convenio de París para la Protección de la Propiedad Industrial (1883) y en el Convenio de Berna para la Protección de las Obras Literarias y Artísticas (1886).

 

En nuestra hisotria narrada al principio del texto se muestra que, si Xerox hubiese registrado sus ideas, sencillamente hubiera marcado tendencia en el desarrollo mundial actual en materia de tecnologías de la información. Xerox hubiera perfectamente defendido sus inventos si hubiera aludido a la Convención de París (1883), a la Convención de Berna (1886), al Arreglo de Madrid (1891), al Arreglo de la Haya (1925), al arreglo de Lisboa (1958), al United International Bureaux for the Protection of Intellectual Property (BIRPI 1960), o Roma (1960), o a la Convención de la OMPI (1967) o el PCT (The International Patent System de 1970. Organismos que ya existían para la década en que Xerox Parc realizó sus inventos.

 

Recientemente se han venido creando o actualizando otros como, el Protocolo de Madrid de 1989, el acuerdo de ADPICS de 1995, los Tratados de Internet de 2002, el Assistance for the Implementation of the Singapore Treaty on the Law of Trademarks (STLT de 2009), el Tratado de Beiging de 2012, el Tratado de Marakech de 2013 y finalmente el Arreglo de Lisboa de 2014, y otros muchos más de los 26 admnistrados por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI). Sin embargo no lo hizo y los resultados ya los conocemos.

 

En un mundo globalizado en el que las empresas y los productos se internacionalizan cada día, resulta de gran importancia utilizar los diversos servicios que nos ofrecen organismos como la OMPI y entre ellos las oficinas de los diversos países que lo representan. El registro de marcas, patentes y diseños industriales es una cuestión fundamental cuando en un mundo globalizado externalizar y fragmentar la cadena de producción implica compartir un amplio espectro de conocimientos objeto del derecho de propiedad intelectual y con eso aumentar el riesgo de que las empresas pierdan su ventaja competitiva (ADPIC, 1994). 

 

Una insuficiente protección de la propiedad intelectual puede repercutir negativamente sobre los márgenes de rentabilidad (utilidades) obtenidos por las empreas.

 

En la actualidad es una práctica común el registro de la propiedad intelectual para proteger nuestras invensiones para su uso y explotación, principalmente en los países industrializados, como lo muestran los siguientes datos de las diversas oficinas de representación de la OMPI: China (1,381,594, con 43.6% total), OMPI Estados Unidos de América (606,956, con 19.2% del total), OMPI Japón (318,479, 10.1%), OMPI Corea, y la European Patent Office (EPO, 166,585, 5.3%), entre otros. 

Para el año 2017, se registraron 3.2 millones de Patentes, 1.8 millones de Modelos de utilidad, 12.4 millones de Marcas, 1.2 millones de Diseños industriales. Los productos (patentes) más registrados fueron comunicación digital, maquinaria eléctrica, aparatos, energía, tecnología computacional, transporte, tecnología médica y elementos mecánicos.

En registro de marcas destacaron Huawei Technologies Co. con 4,024 aplicaciones, Ltd, ZTE Corporation con 2,965, Intel Corporation con 2,637, Mitsubishi Electric Corporation con 2,521, Qualcomm Incorporated con 2,163, LG Electronics Inc. Con 1,945, BOE Technology Group Co. Ltd con 1,818., Samsung Electronics Co. Con 1,757, Ltd., Sony Corporation. Con 1,735, Telefonaktiebolaget LM Ericsson y 1,564 aplicaciones, entre otras (WIPO, 2020).

 

Registro en México. Instituto Mexicano de la Propiedad Intelectual (IMPI)

 

En México contamos con el Instituto Mexicano de la Propiedad Intelectual (IMPI) para los fines de registros de marcas, patentes, etc. Este instituto es un organismo público descentralizado con personalidad jurídica y patrimonio propio y con la autoridad legal para administrar el sistema de propiedad industrial en nuestro país. Este garantiza la intervención del Estado en el campo de la protección de los derechos de propiedad industrial y que otorgue a sus titulares la seguridad jurídica necesaria para que el aprovechamiento legítimo de su capacidad creativa e inventiva. Promueve la cooperación internacional mediante el intercambio de experiencias administrativas y jurídicas con instituciones encargadas del registro y protección legal de la propiedad industrial en otros países.

 

Para 2017, el IMPI recibió 17,184 solicitudes de registro de patentes, de las cuales se otorgaron 8,510. En cuanto a modelos de utilidad, se solicitaron 619 y se otorgaron 164. En diseño industrial se solicitaron 4,233 y se otorgaron 3,042. En cuanto a signos distintivos, se solicitaron 153,853, Marcas 123,366; Avisos comerciales, se solicitaron 7,881; Solicitudes y Publicaciones de nombres comerciales 107.

 

Como podemos ver, en nuestro país podemos registrar todas nuestras ideas, diseños, marcas, etc., para evitar que dupliquen, copien, imiten o pirateen nuestos productos e ideas comercieles. El ejemplo de Xerox es más que emblemático.



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