¿Es posible que en México se pague un salario mínimo de 16 dólares por hora de trabajo? La respuesta es sí

El miércoles 1º de julio del 2020 es un día que quedará en la memoria de los mexicanos como en su momento fue el 1º de enero de 1994 y es que ambas fechas marcan un parteaguas en la historia del comercio exterior en México porque por fin nos adentramos a las cuestiones del libre comercio y nos animamos a ser parte de una de las zonas más dinámicas del planeta por lo que a esta actividad se refiere y el resultado ha sido tal que el intercambio comercial con nuestro vecino del norte es de un millón de dólares por minuto que no es poca cosa.

 

Llega Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos y desde su discurso en campaña argüía que el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (en lo sucesivo TLCAN) había sido el peor tratado internacional que su país hubiese firmado, que México no era un amigo y que fue el triunfador absoluto de dicho TLCAN pues todos los empleos que ya no estaban en su país, ahora se encontraban en el nuestro. En fin, una cosa es lo que él dice y piensa y otra la realidad fáctica. Tan es así que sus asesores y sectores del comercio exterior estadounidense le hicieron ver la importancia de dicho tratado para su economía. Es así cuando decide que debería existir un homónimo que mejorara las condiciones para Estados Unidos y de no aceptar sus términos simple y llanamente no habría libre comercio en América del Norte y después la retórica se suavizó al decir que sí con Canadá, pero no con México.

 

Después de arduas negociaciones, por fin, en plena Cumbre del Grupo de los 20, el 30 de noviembre de 2018 —último día de gobierno del entonces presidente Enrique Peña Nieto—, se firma el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá o T-MEC como se conoce en español. Esto marcó la pauta para que naciera un nuevo tratado internacional en materia comercial para la zona de Norteamérica a la luz de la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados y el Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio de 1994 (en lo sucesivo “GATT de 1994”). El 1º de julio del presente año entró en vigor previa a la publicación en el Diario Oficial de la Federación (en adelante “DOF”) el lunes 29 de junio de 2020.

 

Es bien sabido que Donald Trump ha hecho valer siempre su frase o slogan de campaña Estados Unidos primero y, con base en ello, el T-MEC no pudo haber sido la excepción pues él desea que los empleos “perdidos por culpa de México” regresen a su país. Es por esto que establece una estrategia innovadora que no se había visto en otros tratados comerciales: el valor de contenido laboral, contenido en el artículo 7 del T-MEC. Este establece que, además de las reglas de origen tradicionales, por así llamarles, y reconocidas en el GATT de 1994 u otros requisitos contemplados en el Apéndice del Tratado que nos ocupa, cada Estado Parte dispondrá que un vehículo de pasajeros es originario solamente si el productor del vehículo certifica que su producción cumple con el requisito del mencionado valor de contenido laboral de:

 

  • 30% consistente en al menos 15 puntos porcentuales de salario alto en gastos de materiales y manufactura. No más de 10 puntos porcentuales de salario alto en gastos de tecnología y no más de 5 puntos porcentuales de salario alto en gastos de ensamble, iniciando el 1º de enero de 2020, o la fecha de entrada en vigor de este tratado, lo que sea posterior, o sea a partir del 1º de julio de 2020.

 

  • 33% consistente en al menos 18 puntos porcentuales de salario alto en gastos de materiales y manufactura. No más de 10 puntos porcentuales en gastos de tecnología y no más de 5 puntos porcentuales de salario alto en gastos de ensamble, iniciando el 1º de enero de 2021, o un año después de la fecha de entrada en vigor de este tratado, lo que sea posterior, o sea a partir del 1º de julio de 2021.

 

  • 36% consistente en al menos 21 puntos porcentuales de salario alto en gastos de materiales y manufactura. No más de 10 puntos porcentuales en gastos de tecnología y no más de 5 puntos porcentuales de salario alto en gastos de ensamble, iniciando el 1º de enero de 2022, o dos años después de la fecha de entrada en vigor de este tratado, lo que sea posterior, o sea a partir del 1º de julio del 2022.

 

  • 40% consistente en al menos 25 puntos porcentuales de salario alto en gastos de materiales y manufactura. No más de 10 puntos porcentuales en gastos de tecnología y no más de 5 puntos porcentuales de salario alto en gastos de ensamble, iniciando el 1º de enero de 2023, o tres años después de la fecha de entrada en vigor de este tratado, lo que sea posterior, es decir a partir del 1º de julio del año 2023.

 

  • Para el caso de camiones ligeros o pesados, se considerarán originarios solamente si el productor del vehículo certifica que su producción cumple con el valor de contenido laboral de 45% consistente en al menos 30 puntos porcentuales de salario alto en gastos de tecnología y no más de 5 puntos porcentuales de salario alto en gastos de ensamble.

 

Concluye ese mismo precepto al establecer que cada Parte dispondrá que el salario alto en gastos de materiales y manufacturas, tecnología y de ensamble con respecto al costo de la mano de obra NO deberá ser inferior a los 16 dólares estadounidenses en cualquier planta de ensamble o instalación localizada en América del Norte.

 

Esto es muy interesante y por eso me permití subrayarlo ya que a todas luces es una estrategia de Estados Unidos para no reconocer el trato arancelario preferencial a la industria terminal automotriz si no cumple con este requisito. Piensa que en México no seríamos capaces de pagar esos salarios, pero es aquí cuando podemos cambiar la historia y hacer valer el derecho, esa ciencia social que nace en virtud de estudiar lo que es justo y dar a cada quien lo suyo, valor axiológico de la justicia. Ahora puede sonar a utopía o a fantasía, pero no es así. La finalidad de este artículo es demostrarnos que como mexicanos podemos hacer cosas magníficas al sentar las bases para lograr un país mejor.

 

El salario mínimo en México a partir del 1º de enero de 2020 es de $123.22 (Ciento veintitrés pesos 22/100 M.N.) para el resto del país y para la Zona Libre de la Frontera Norte de $185.56 (Ciento ochenta y cinco pesos 56/100 M.N.) de acuerdo a lo publicado en el DOF el 23 de diciembre de 2019. Si bien es cierto que el aumento fue considerable, aún no es suficiente para cumplir con lo que establece el artículo 123, fracción VI, segundo párrafo de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en el sentido de que debe de ser suficiente para satisfacer las necesidades normales de un jefe de familia en el orden material, social y cultural y para proveer a la educación obligatoria de los hijos. Esto va acorde con otros tratados internacionales tales como la Convención Americana sobre Derechos Humanos y el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales que, junto con el T-MEC, son Ley Suprema de la Unión, de conformidad con el artículo 133 de dicha Carta Magna. Pero la pregunta es ¿verdaderamente el salario mínimo en México está cumpliendo su cometido? La respuesta vergonzosa y dolorosa es no. De hecho, es uno de los salarios mínimos más bajos en el Continente Americano, superados incluso en América Latina por Uruguay, Argentina, Brasil, Chile e incluso Costa Rica, por mencionar algunos que por supuesto los cito con todo respeto. Lo que quiero ilustrar es lo ilógico que está pasando en nuestro país, pues si estamos posicionados dentro del Top 20 de las economías más grandes e importantes del planeta ¿qué está pasando con los salarios? Donde Naciones más pequeñas en cuanto a su territorio y sin una Economía tan grande como la mexicana tengan un mejor salario, muchos factores intervinieron para que el salario mínimo en México sea tan bajo y además que su poder adquisitivo se haya mermado tanto. Simple y llanamente en su discurso de toma de posesión del sábado 1º de diciembre de 2018 en el Zócalo capitalino, el Presidente Andrés Manuel López Obrador manifestó que en 1983 con el salario mínimo se podían comprar 60 kilos de tortillas mientras que ese 2018 solamente 5 kilos, lo cual va en contra de toda cuestión lógica pues se trata de mejorar y no lo contrario. Justo este factor socioeconómico lo quiso hacer valer Estados Unidos a efecto de regresar a la industria terminal automotriz a su territorio, pensando que en México no sería posible pagar un salario mínimo de 16 dólares por hora.

 

Ahora bien, aquí nada más quiero compartir unas cuestiones para ver la viabilidad de pagar un salario así que si redondeamos el tipo de cambio a veinte pesos por dólar, estaríamos hablando de un salario mínimo de $320.00 (Trescientos veinte pesos 00/100 M.N.), lo que nos da un resultado de $2,560.00 (Dos mil quinientos sesenta pesos 00/100 M.N.) por día y $76,800.00 (Setenta y seis mil ochocientos pesos 00/100 M.N.) por mes, que es lo que gana en promedio una persona con cargos directivos en nuestro país. Esto nos lleva a deducir que las personas que tienen esos puestos también deben de gozar de un salario mejor y sería lo justo pero con eso también reduciendo brechas sociales, es decir que no se siga actualizando la premisa que lamentablemente existe en donde una persona gana 200 o incluso 1,000 veces más de lo que gana un mexicano promedio. Ya no hablemos del salario mínimo.

 

Ahora recordemos que estamos hablando únicamente de la industria automotriz que es la que condiciona el valor de contenido laboral a efecto de gozar de preferencia arancelaria, en virtud de considerarse como un bien originario de los Estados Parte del T-MEC. En Estados Unidos esa cantidad de 16 dólares por hora es de hecho el salario mínimo, pero ¿cómo puede hacer México posible que se pague esa cantidad?

 

Durante 3 sexenios se nos dijo que en México no se podían pagar salarios altos porque eso dispararía la inflación y que el crecimiento económico hacía imposible llevar a la realidad pagar salarios mejores. El primer argumento es cierto siempre y cuando la producción no satisfaga la demanda interna que también hay que ser honestos y sinceros es la receta predilecta de los próceres y defensores del neoliberalismo para mantener la inflación controlada a costa de que se merme el nivel de vida de la población y se haga un caldo de cultivo ad hoc para la descomposición social. Si con un trabajo honesto y digno no se gana lo suficiente para comer, ir al médico (si no se quiere ir a una clínica del sector de salud público), diversión, recreación y estudiar, obvio la gente es vulnerable a adentrarse a la delincuencia que es donde pueden llevar un sustento mejor a sus hogares, pero a cambio de un precio muy alto, su propia seguridad y vida, incluso la de sus familias. Eso no lo establece la Constitución que, dicho sea de paso, nació de una revolución que sentó las bases de los derechos sociales y económicos que como tantas veces lo he dicho, sobre todo refiriéndome a estos últimos, también son Derechos Humanos. Por lo que respecta al segundo argumento, es una realidad que, desde 1983, México ha tenido crecimientos económicos muy mediocres que no rebasan, si bien nos va, el 3% anual cuando antes disfrutábamos de tasas que rondaban entre el 6% y el 8% por año, siendo alguna vez el cuarto país con el mayor crecimiento económico del mundo, tan solo rebasados por Japón, Singapur y Corea del Sur, esto documentado en la década de los 60’s del siglo pasado. Pero no nos lamentemos y pongamos manos a la obra.

 

México tiene las siguientes opciones para hacer posible eso que suena a sueño utópico pero que está en nuestras manos hacerlo realidad:

 

  1. a) Mejorar nuestra política fiscal para incentivar la inversión y que los inversionistas y empresarios, valga la cacofonía, se animen a pagar un salario así en nuestro país.

 

Con los impuestos que pueden pagarse en Estados Unidos o en Canadá que además sería en sus respectivas monedas y no en pesos, ya desde ahí elevaría más los costos de producción. Entonces, lo que se propone es que se capacite a los trabajadores y que esa inversión en su preparación no solamente sea deducible, sino también que se forme un fondo para el mejoramiento tecnológico entre el Estado mexicano y el sector privado, obviamente que se encuentre regulado por el Derecho para establecer reglas claras y transparentes sobre su establecimiento, funcionamiento, funcionalidad y aprovechamiento. Lo ilustro con el siguiente ejemplo:

 

La empresa ARMADORA DE MÉXICO, S.A. DE C.V. manda a 10 empleados a un curso de capacitación sobre comercio exterior y a otros 10 sobre la parte operativa en la industria automotriz. El total de la inversión es de $100,000.00 (Cien mil pesos 00/100 M.N.), sobre eso, dicha persona moral está pagando una tasa del 16% del IVA por los servicios contratados. Ahora bien, que en el Código Fiscal de la Federación, así como en la Ley del Impuesto al Valor Agregado y un nuevo ordenamiento que vaya acorde con nuestra propuesta, se puede establecer que de esa tasa pagada por IVA, 4% puede ser deducible, el otro 4% que sea para el Estado, el otro 4% destinado al fondo que proponemos y el último 4% restante puede destinarse al sector salud para que en los centros de trabajo haya consultorios o clínicas para una atención médica rápida cuando haya un accidente de trabajo.

 

Dicho lo anterior, por IVA, esa empresa está pagando en total $16,000.00 (Dieciséis mil pesos 00/100 M.N.), donde:

 

  • $4,000.00 son deducibles.
  • $4,000.00 van para el Fisco Federal.
  • $4,000.00 destinados al fondo.
  • $4,000.00 para la construcción de esas clínicas o consultorios médicos en los centros de trabajo.

 

  1. b) En cuanto a las prestaciones sociales, estamos de acuerdo que en países desarrollados son muy superiores a las ofrecidas en los aún en vías de desarrollo como el nuestro. Aquí lo que se puede hacer es un esfuerzo entre el sector privado para incluir a los nacionales, a las empresas transnacionales y por supuesto a los trabajadores por un lado y al Estado por otro para negociar esto y ver de qué manera puede ser atractivo para que los empresarios se animen otra vez a invertir en México, además de que pueden hacerse deducibles las cuestiones de primas vacacionales y demás pagos que tengan que ver con este rubro, cuando inversionistas y trabajadores gocen de sus vacaciones en nuestro país y así incentivar el turismo, industria sumamente necesaria para nosotros pues nos ha mantenido en pie durante muchos años y hacer esto extensivo a los expatriados que vengan en su calidad de directores, gerentes o sin importar esto pero que trabajan para una empresa transnacional y ella vea este abanico de posibilidades que no se le ofrecerá en ninguna otra parte del orbe, siendo pioneros en esto.

 

  1. c) Reconocerle a las empresas nacionales y transnacionales beneficios en el pago de contribuciones en los 3 niveles de gobierno (federal, estatal y municipal) por cada patente de invención que se desarrolle en nuestro país. No solo eso, sino cualquier otro avance o descubrimiento de carácter científico y tecnológico para hacer así de México uno de los países que se encuentren entre los primeros lugares a nivel mundial e incluso, ¿por qué no pensar en desarrollar aquí industrias sólidas en el rubro de los video juegos o para las investigaciones médicas? Por citar unos ejemplos, y que esto no nada más sea extensivo para los países miembros del bloque T-MEC como zona de libre comercio que es, sino también entre todos los Estados con los que tengamos algún Tratado Internacional celebrado no nada más en materia comercial, sino también de inversiones y cooperación económica o de investigación. Si tenemos el Marco Jurídico preparado, aprovechémoslo.

 

A todo esto, ¿qué gana México con todo esto? Las respuestas que tenemos son las siguientes:

 

1.- Garantizar la estabilidad en el empleo.

 

2.- Lograr que nuestra gente tenga oportunidades dignas y no se vayan a otro lugar porque su Madre Patria no puede darles lo que debe de, como se señala en su Carta Magna.

 

3.- Mantener a las plantas productoras y armadoras en nuestro país y atraer más para que la tasa de empleo no solo se mantenga, sino incrementarla y con eso ir reduciendo males que se llevan acarreando por décadas como la pobreza y desigualdad que son generadoras de violencia pues sin estabilidad económica en un hogar, empiezan las discusiones, el estrés por no tener dinero o porque éste no alcanza, terminemos ya con eso, pongámosle punto final.

 

4.- Con salarios dignos mejoraremos la competitividad de nuestro país y aquí hay que ser cuidadosos sin sonar racista, por supuesto. Es algo que digo con todo respeto, hay que reforzar nuestro ordenamiento migratorio para que no suceda el descontrol de migrantes que tuvo Estados Unidos e incluso yéndonos más atrás en la historia con el propio Imperio Romano, donde la mayoría de los habitantes ya no tenían ese sentimiento de pertenencia, lo que sentó así las bases de su desmembramiento y acabose y que nuestro pueblo goce por fin de empleos bien pagados y estoy seguro que en un lapso de 20 o 30 años estaremos entre las Naciones con el mejor nivel de vida en el mundo.

 

5.- Tener otra estrategia además de esta propuesta pues no olvidemos que el propio T-MEC en su texto establece que será revisable cada cinco años y si por ejemplo a Estados Unidos no le funcionó bien su “propuesta” del valor de contenido laboral, indubitablemente bajo el Principio General de Rebus Sic Stantibus estarán alegando que eso ya no es conveniente para su país y que habrá que modificar esa parte, tal y como sucedió con el otrora TLCAN.

 

6.- Que este planteamiento plasmado en el presente artículo sirva como base para hacer esto en todas nuestras industrias y demás sectores de la economía para alcanzar un nivel de vida decoroso para todos.

 

7.- Al tener una población con mejor nivel de vida, sin duda tendrán dinero para poder satisfacer necesidades tales como pagar estudios, preparación, capacitación, alimentos de mejor calidad, que por fin México sea un país de propietarios y no de eternos arrendatarios o eternos deudores de un crédito hipotecario muchas veces impagable, precisamente por el poder adquisitivo tan mermado por un lado y por la inestabilidad en el empleo por el otro. Además por supuesto la gente tendrá dinero para diversión, descanso y vacaciones que también es perfectamente válido pues un nivel de estrés exacerbado propicia entre otras cosas la violencia que empieza en casa y por desgracia se exterioriza en las calles, trayendo consigo riñas, peleas, agresiones que ya no nada más se quedan en eso sino que traen consigo cuestiones más graves como represalias o venganzas, la verdad es que no necesitamos nada de eso.

 

Dicho todo lo anterior, reitero que puede sonar a utopía o a fantasía, pero debemos de quitarnos esto de la mente y empezar a confiar en nosotros, en nuestro país, en nuestro potencial, en nuestro talento y en todo lo que tenemos para salir adelante, recursos vivos y no vivos en los cuales somos riquísimos, así como una posición geográfica que es la envidia de muchos países, siendo puente natural de interconexión entre América del Norte con América Central y Sudamérica así como entre los Océanos Pacífico y Atlántico, además de compartir frontera con el todavía mercado más grande del mundo y superpotencia mundial. Para terminar, quiero compartir unas breves semblanzas históricas para demostrar que todo es posible, sólo es cuestión de tomar muy en serio lo dicho en éste párrafo y dejarnos de ver como enemigos, somos mexicanos, hijos de una misma Patria que se llama México:

 

1.- El Imperio Mongol, fundado por Gengis Kan, logró en tan sólo 25 años lo que a Roma le costó 100 y fue uno de los imperios más extensos y organizados de la Historia.

 

2.- En el Siglo XIX, Japón logró desarrollarse industrialmente en tan solo una década, lo que a Estados Unidos también le había costado 100 años.

 

3.- Alemania derrotada en la primera guerra mundial y no se diga en la segunda resurgió de sus cenizas como el ave fénix. Bien pudo haberse quedado así y ser ahora una nación empobrecida, pero con todo y que aún quedan pendientes pagos por daños de guerra, es una potencia mundial y punta de lanza para las industrias científica y farmacéutica.

 

4.- El propio México cuando empezaba a enviar cohetes a la atmósfera en la década de los 60’s siendo Presidente el abogado Adolfo López Mateos con la creación de la Comisión Nacional del Espacio Exterior (antecedente de la Agencia Espacial Mexicana), proyecto que lamentablemente quedó a la deriva en los 70’s y no se diga en las décadas subsecuentes pero si pudimos hacer hazañas como éstas, recuperemos eso e incluso mejorémoslo.

 

No pasemos desapercibida una cosa más, si el humano no hubiese soñado con volar, simple y llanamente no existirían los aviones.

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