Resultados de comercio exterior y perspectivas económicas

El 2020 trajo noticias relevantes desde su inicio: el 3 de enero, el asesinato de Qasem Soleimani, comandante de las fuerzas especiales (denominada Quds) de la Guardia Revolucionaria de Irán, con motivo de inminentes ataques a instalaciones estadounidenses; el 15 de enero la firma del acuerdo económico y comercial entre Estados Unidos con China, como una forma de dar por terminada la guerra comercial; el 11 y 12 de enero la Comisión Nacional de Salud de la Organización Mundial de la Salud (OMS) recibió información detallada sobre el virus originado en Wuhan, China, denominado Covid-19; cuyo esparcimiento en todo el globo terráqueo fue inevitable, derivado de la falta de atención, cuidado y prevención de las autoridades y de las personas. De ahí que diversos ciudadanos, en los memes circulados vía WhatsApp, le solicitaran a Dios, repitiera el año o lo cambiara, porque éste tenía virus.

 

Al igual como sucede con la moda, la cual va esparciéndose de territorio en territorio y de un continente a otro, lo mismo ha pasado con el virus y pasó de epidemia a pandemia, primero fue en Asia, China, Japón y Corea, entre otros. Después diversos países de Europa, como España, Italia, Francia y Alemania. En África, al parecer el país más afectado ha sido Sudáfrica, al menos según los reportes oficiales. Finalmente arribó a América, donde, independientemente del tamaño de la población, la falta de medidas idóneas por parte de las autoridades para impedir su esparcimiento, aunado a la conducta de los ciudadanos, acarreó el mayor número de infectados y la morbilidad presenta cifras alarmantes. 

 

Para el 6 de agosto de 2020, entre los cinco países con más muertes, según cifras oficiales, liderean la lista Estados Unidos (158,249), Brasil (97,256) y México (49,698), seguidos por Reino Unido (46,295) e India (39,795). 

 

Algo similar sucede con los infectados. En la lista de los 10 países con el mayor índice aparecen Estados Unidos, Brasil, México, Perú, Chile y Colombia, los cuales acumulan más de 9 millones de contagios En otras palabras, según las cifras oficiales, el Continente Americano ha sido el más dañado por la pandemia.

Seguramente influye una variedad de factores, entre los cuales se encuentran: i) la condición preexistente de enfermedades en los pacientes, como se ha dicho, inter alia: diabetes, hipertensión, obesidad, así como su conducta frente al contagio; ii) la disponibilidad de medicinas y recursos hospitalarios; y iii) la atención médica.

 

Derivado de la pandemia, la decisión del gobierno de México a partir de finales de marzo fue cerrar todas aquellas actividades que no fueran esenciales. Esto no solo provocó el descenso significativo de la actividad económica, sino además afectó de manera importante a las micro y pequeñas empresas, las cuales no pudieron sufragar los gastos derivados de la plantilla laboral, arrendamiento, servicios y gastos en general, lo que causó despidos por el cierre definitivo de sus negocios. Según las estadísticas del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), al cierre de mayo desaparecieron alrededor de 10,000 empleos formales, 6,689 en abril y 3,295 en mayo. Antes de la pandemia el número de patrones era de 1´007,751 patrones.

 

Esto, aunado a los despidos registrados por parte de las medianas y grandes empresas a causa de la falta de apoyos significativos por parte de los gobiernos federal y estatales, arrojó al cierre del primer semestre de 2020 la pérdida de 1´113,677 empleos formales.

 

El descenso en las actividades comerciales e industriales muestra un escenario en el cual el Producto Interno Bruto (PIB) observará durante 2020 un descenso de dos dígitos superior al 10.5%, según proyecciones del Fondo Monetario Internacional apoyadas en las cifras reportadas de deuda pública y déficit público. Esto no sucedía desde la Gran Depresión, es decir, la caída del 14.92% del PIB en 1932. 

 

El número de pobres se incrementa a pesar de los programas sociales establecidos por el gobierno de la 4T, en razón a no ser suficientes para remediar la situación económica de dicho grupo. El Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y las inversiones que de éste pudieran derivar, junto con las magnas obras del Aeropuerto de Santa Lucía, el Tren Maya, el Canal Interoceánico y las nuevas refinerías no son suficientes para revertir el deterioro económico. Por este motivo, diversas personas afirman que la pandemia acarrea una década perdida, la cual tomará varios años para revertirla, tal y como sucedió con la crisis mundial generada por Estados Unidos durante 2008 y en México se reflejó en 2009 con una caía en el PIB de -4.70%.

 

En este sentido, en términos de comercio internacional, la relación más importante de México es con Estados Unidos. Las exportaciones totales de México, excluyendo productos petroleros, durante marzo, abril y mayo de 2020 fueron de: USD 37,097´025,000; 22,626´837,000; y 17,140´436,000, donde las exportaciones mexicanas con destino a Estados Unidos fueron de USD 30,313´592,000; 18,277´274,000; y 13,770´815,000, lo cual representa el 81.71%, 80.77% y 80.34%, respectivamente. Esto demuestra que a pesar del descenso en el volumen de comercio, la participación de México en el mercado estadounidense se mantuvo.

 

En cambio, las importaciones no petroleras, donde las importaciones totales durante marzo, abril y mayo de 2020, fueron de: USD 31,791´267,000; 24,435´441,000; y 20,193´051,000; mientras que las importaciones de mercancías estadounidenses durante los mismos meses fueron de: USD 13,500´386,000; 7,997´018,000; y 6,489´346,000. Se observó un descenso de 42.46%, 32.72% y 32.13%, respectivamente. Así, de marzo a mayo de 2020, mostraron un decremento de 10.33%. 

 

De esta manera, conviene conocer cuál es el deterioro económico en la relación México – Estados Unidos como resultado de la pandemia, así como de la crisis económica observada en México a partir de 2019. Para tal efecto, partiremos de las cifras oficiales reportadas en Estados Unidos por la oficina United States Census Bureau.

 

En el caso de Estados Unidos y México, se pueden observar dos dígitos en los niveles de deterioro. En el comercio internacional entre ambas naciones se confirma lo anterior, las cifras oficiales estadounidenses así lo demuestran. Durante el primer semestre de 2016, las importaciones estadounidenses de productos mexicanos fueron de USD 144,708 millones de dólares (mdd); en 2017 con 154,390 mdd registraron un incremento de 6.27%. En 2018, con 168,172.1 mdd, mostraron un crecimiento de 8.92% con respecto al año anterior y de 16.21% en comparación con 2016. 

 

En 2019, con 179,481 mdd, en relación con 2018 el incremento fue de 6.72%, de 16.25% con respecto a 2017 y de 19.37% en cuanto a 2016.

 

En 2020, con 144,056.3 mdd, se observa un descenso de 19.73% con respecto a 2019; es decir, el descenso es mayor si lo comparamos con el incremento registrado de 2016 a 2019 de 19.37%. Entonces, las cifras de las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos registradas al primer semestre de 2020 son similares a las observadas en 2016 (144,708 mdd); algo así como haber perdido cuatro años de crecimiento en el volumen de comercio.

 

En relación con la balanza comercial entre México y Estados Unidos, sigue siendo positiva para México y deficitaria para Estados Unidos. Así, el primer semestre de 2016 fue favorable para México con 31,427 mdd; para 2017 de 35,219 mdd, con lo cual observó un crecimiento de 12.06%. En 2018, con 36,581.9 mdd, el incremento con respecto al año anterior fue de 3.86% y en cuanto a 2016 de 16.40%. 

 

En 2019, con 50,008 mdd, se observa un crecimiento de 36.70% con respecto al año anterior, de 41.99% en cuanto a 2017 y de 59.12% en relación con 2016.

 

En 2020, con 45,021.7 mdd, con respecto al año anterior se percibe un descenso de -9.97%; en cuanto a 2018, el incremento fue de 23.07%, en comparación con 2017, ascendió a 27.83% y en relación con 2016 representó 43.25%.

 

Esto significa que las exportaciones de Estados Unidos con destino al mercado mexicano observaron una mayor caída en el primer semestre de 2020, donde la cifra fue de 99,034.6 mdd en comparación con el resultado de 2019 de 129,473 mdd, lo cual muestra un descenso del 30.73%; y en relación con 2018, las exportaciones de productos estadounidenses ascendieron a 131,590.2 mdd, el decremento en comparación con 2020 fue de 32.87%. Las cifras de las exportaciones estadounidenses al primer semestre de 2020 son cercanas a los resultados obtenidos entre 2011 y 2012, donde al primer semestre se registraron exportaciones por 95,734.1 mdd y 106,965.5 mdd, respectivamente, es decir, el retroceso en las exportaciones estadounidenses es de alrededor de ocho años. 

En este sentido, en un escenario optimista, la probabilidad de que la recuperación económica tome al menos la mitad de tiempo significaría cuando menos un par de años, es decir, hasta el 2022. En un escenario más razonable, la verdadera recuperación tomará el mismo tiempo observado en el descenso, lo cual representa cuatro años, lo cual conduciría a 2024, esto es, cuando termina el período presidencia de la 4T. Entonces, en términos económicos, este será un sexenio perdido para México, el cual puede ser atribuido a la pandemia, pero en realidad se gestó con la crisis económica observada desde 2019, la cual no pudo revertir el gobierno federal; ahora mucho menos con los efectos del covid-19, en parte por la falta de acuerdos con la iniciativa privada para aliviar la situación económica de las empresas, la cual es indispensable para el desarrollo del país, en razón de que el gasto público no es suficiente para potencializar a una nación.

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