China solicitó formalmente su adhesión al Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico, ¿posible afectación a México?

De acuerdo a lo señalado por el Periódico El Economista, el 16 de septiembre de 2021, el Ministro de Comercio de China, Wang Wentao, presentó una carta escrita relacionada con la solicitud oficial del Gobierno de China para poder incorporarse al Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (TIPAT), la solicitud de referencia se dice que fue presentada a Damien O’Connor, Ministro de Comercio y Crecimiento de las Exportaciones de Nueva Zelanda, el cual resulta ser depositario del TIPAT.

 

El Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico se instituye como una de las zonas más grandes e importantes de libre comercio en todo el mundo, atendiendo a los países que forman parte de este. En la actualidad, forman parte de dicha zona de libre comercio países como: Australia, Brunei, Canadá, Chile, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Singapur y Vietnam; sin embargo, debe acotarse que, al día de hoy, dicho tratado no ha entrado en vigor para países como Brunei, Chile, Malasia y Perú.



Desarrollo del tema.

 

En relación al presente tema resulta necesario tener en cuenta que el TIPAT entró en vigor para países como: Canadá, Australia, Japón, México, Nueva Zelanda y Singapur a partir del 30 de diciembre de 2018, ello en virtud de que los mismos ratificaron el Tratado, en el caso de Vietnam, el tratado entró en vigor a partir del 14 de enero de 2019. 

 

Vinculado con el punto en estudio, se estima que vale la pena observar las estadísticas comerciales que el Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico representa para el mundo y para el caso de México, ello atendiendo a cifras proporcionadas por la Secretaría de Economía, el Banco de México y el INEGI:

El TIPAT representó para México en el año 2018:

 

  • 5.48% de las exportaciones
  • 10.16% de las importaciones
  • 7.86% del comercio total

Respecto de las importaciones de México provenientes del TIPAT por tipo de bien en el 2018, se tiene lo siguiente:

 

  • Intermedio 80.4%
  • Capital 10.4%
  • Consumo 9.1%
 

Por su parte, China, se trata de un país que ha ido creciendo y desarrollándose a un ritmo acelerado en los últimos 30 años, de manera tal que la posición de esta nación es que se ha consolidado como la segunda potencia económica a nivel mundial en la actualidad.

 

 

En este sentido y para Santander Trade, China es la segunda mayor economía mundial, el mayor exportador, y cuenta con las mayores reservas cambiarias del mundo. Sin embargo, aunque China tiene uno de los crecimientos del PIB más rápidos del mundo, en 2019 el crecimiento económico se ralentizó abruptamente a 1,9% (en comparación con 6,1% en 2019), debido al impacto de la pandemia de COVID-19. El contexto de 2019 profundizó una ralentización estructural previa, a medida que la economía se aleja de un modelo de crecimiento centrado en la inversión, y que el implementa política para reducir las vulnerabilidades financieras. La demanda externa resilente y un sólido consumo interno de los hogares reforzaron este crecimiento, a pesar de preocupaciones crecientes sobre los riesgos financieros en un contexto de reestructuración económica liderada por el gobierno comunista. Nuevos sectores como el comercio electrónico y los servicios financieros en línea están ganando impulso en una economía dominada por sectores orientados a la exportación. 

 

 

Según las previsiones del FMI de octubre de 2020, el PIB debiera repuntar a 8,2% en 2021, y luego bajar a 5,8% en 2022. En la actualización más reciente de sus perspectivas sobre la economía global, el FMI revisó sus proyecciones de crecimiento del PIB de China a 8,1% en 2021 y 5,6% en 2022 (con una diferencia de -0,1% y -0,2% respectivamente con respecto a las proyecciones de la OMC de octubre de 2020). De acuerdo con el FMI prevé un aumento de la deuda del gobierno en el futuro, llegando a 66,5% en 2021 y 71,2% en 2022. Debido a la pandemia de COVID-19, la balanza del presupuesto de gobierno llegó a una cifra inéditamente baja de -10,2% del PIB en 2020, en comparación con -5,9% el año anterior, y se prevé que esta tendencia se prolongue en 2021 y 2022, cuando llegue a -10,9% y -10,3%. Por otra parte, China aún dispone de amplias reservas de divisas extranjeras, estimadas por la reserva oficial china de activos en 3,15 billones USD en julio de 2020, lo que podría servir como amortiguador ante la volatilidad de la soberanía externa, junto con un superávit de cuenta corriente estimado en 111.660 millones USD en 2021 (FMI, 2021). El consumo aún debe recuperarse del golpe causado por el COVID-19. Aunque las ventas de bienes de lujo están aumentando y los ingresos de boletería han alcanzado nuevos récords, la falta de una recuperación del empleo y la caída de los ingresos de los hogares dificultan una recuperación completa del consumo (OCDE, 2021).

 

 

Atendiendo a lo referido con antelación, nos parece que China, con la presentación de su solicitud formal para incorporarse al TIPAT, está vislumbrando un nuevo posicionamiento -nos parece- en el ajedrez económico comercial internacional, debido a que:

 

 

  • Está tratando de integrarse a una de las zonas de libre comercio más importantes del mundo.
  • De manera paralela, ha impulsado otra zona de libre comercio muy relevante como lo es el denominado Regional Comprehensive Economic Partnership (RCEP), el cual se refiere a un tratado comercial que incluye a los diez miembros de la Asociación de Países del Sudeste Asiático (Asean) además de China, Japón, Corea del Sur, Australia y Nueva Zelanda.
  • Desarrolla, asimismo, la llamada Ruta de la Seda, por medio de la cual, está implementando una red comercial entre diversos países de Asia, África y Europa y en la cual, ya se incluyen más de 70 países.
  • También es impulsora y fundadora del denominado Banco Asiático de Inversión en Infraestructuras (AIIB), el cual cuenta además con otros 57 miembros fundadores, y dicho banco ha sido creado con el propósito de otorgar préstamos para desarrollo de los países que así lo requieran.
  • Nos parece que la estrategia de China es alcanzar un posicionamiento económico y comercial con los países que forman parte del TIPAT, lo cual se traduce en una forma de afianzar sus exportaciones de bienes y servicios a los países miembros del acuerdo de referencia y mantener así sus niveles de producción industrial y comercial internos.
  • Parte del tema, se estima, ha obedecido a la guerra comercial que ha sostenido China con los Estados Unidos de América, lo cual ha devenido en la necesidad de que el país asiático encuentre mecanismos y mercados en donde poder colocar bienes y servicios, que ha querer o no, han resultado afectados por la guerra comercial sostenida con el país norteamericano.
  • Se trata de una maniobra inteligente que la nación asiática está impulsando para confirmar su liderazgo económico en Asia, Oceanía y en diversos países de América.
  • Ciertamente, tal posicionamiento del Gobierno Chino, podría llegar a generar en su caso, una reacción por parte del Gobierno de los Estados Unidos, en el sentido de reconsiderar su condición de mantenerse apartado de su inclusión en el TIPAT, de hecho, en algún momento el actual Presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, ha manifestado su interés de que dicha nación regrese al TIPAT.
 

Problema para México y Canadá.

 

La posible inclusión de China al Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (TIPAT), puede llegar a constituir para México y Canadá un problema con su principal socio comercial, en este caso, los Estados Unidos de América, esto se apunta, debido a que, en el marco del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC), debe recordarse que en el mismo y atendiendo a lo establecido en el artículo 32.10 del Capítulo 32 del TMEC, relativo a “Excepciones y disposiciones generales”, en dicho precepto legal, se refiere lo siguiente:

 

 

“Artículo 32.10: TLC con un País de Economía que no es de Mercado 

 

  1. Para los efectos de este Artículo: 

país de economía que no es de mercado es un país: 

 

(a) que a la fecha de firma de este Tratado, una Parte ha determinado ser una economía que no es de mercado para los efectos de sus leyes sobre remedios comerciales; y 

 

(b) con el que ninguna Parte ha firmado un acuerdo de libre comercio. 

 

  1. Al menos tres meses antes de comenzar las negociaciones, una Parte informará a las otras Partes de su intención de iniciar negociaciones para un tratado de libre comercio con un país de economía que no es de mercado
  1. A solicitud de otra Parte, una Parte con la intención de iniciar negociaciones de libre comercio con un país de economía que no es de mercado proporcionará la mayor cantidad de información posible sobre los objetivos de esas negociaciones. 
  1. 4. Tan pronto como sea posible, y a más tardar 30 días antes de la fecha de firma, una Parte con la intención de firmar un tratado de libre comercio con un país de economía que no es de mercado proporcionará a las otras Partes la oportunidad de revisar el texto completo del tratado, incluidos los anexos e instrumentos complementarios, para que las Partes puedan revisar el tratado y evaluar su impacto potencial en este Tratado. Si la Parte involucrada solicita que el texto sea tratado como confidencial, las otras Partes mantendrán la confidencialidad del texto. 
  1. La suscripción por cualquiera de las Partes de un tratado de libre comercio con un país que no sea de mercado permitirá a las otras Partes terminar este Tratado, mediante una notificación previa de seis meses y reemplazar este Tratado con un tratado entre ellas (tratado bilateral)…”
 

Como se puede observar de lo antes dispuesto, en el caso se desprende:

 

  • Que cuando algún país del TMEC quiera celebrar un Tratado de Libre Comercio con un país que no tenga economía de mercado, tendrá que verificar que se cumplan con los requisitos establecidos en el propio TMEC.
  • Al respecto, se hace notar que en el artículo 1º de la Constitución China se dice lo siguiente:Artículo 1. La República Popular China es un Estado socialista bajo la dictadura democrática popular, dirigido por la clase obrera y basada en la alianza obrero-campesina. El sistema socialista es el sistema básico de la República Popular China. Está prohibido el sabotaje por parte de cualquier organización o individuo contra el sistema socialista…”. Con lo antes expuesto, en la especie se advierte que, el sistema que se implementa en el Estado Chino, naturalmente no puede ser considerado como un país con economía de mercado, ya que se está en presencia de un país con un sistema político y económico de corte socialista.
  • Nos parece que lo aludido en los puntos anteriores, se puede ubicar precisamente en el contexto de lo regulado en el artículo 32.10, numerales 1, 2, 3, 4 y 5 del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá.
  • Consecuentemente, y en caso de iniciarse negociaciones comerciales con el Estado Chino, aunque sea en el marco del TIPAT, nos parece que dicho supuesto podría encuadrar en el tema de la negociación de un Tratado de Libre Comercio con un país con economía que no resulta ser de mercado.
  • Al amparo de lo antes descrito y del contenido del TMEC se desprende que tres meses antes de comenzar las negociaciones de un Tratado de Libre Comercio con un país que no tenga economía de mercado, en este supuesto, los países del TMEC (que en el caso podrían ser México y Canadá) deberán informar al otro país (los Estados Unidos de América), respecto de su intención de iniciar negociaciones para celebrar un Tratado de Libre Comercio con un país con economía que no sea de mercado, en este caso en el marco del TIPAT.
  • En principio los países del TMEC tendrían que analizar y estudiar si tal acuerdo afecta los intereses de los países involucrados o el interés particular de alguno de ellos.
  • El TMEC prevé que la suscripción por cualquiera de los países del mismo, de un Tratado de Libre Comercio con un país que no sea de mercado, podría posibilitar a cualquiera de los otros países, para terminar con el aludido TMEC, mediante una notificación previa de seis meses y reemplazar este Tratado con un tratado entre ellas (tratado bilateral).
  • Es decir, que si los Estados Unidos no llegaran a estar de acuerdo con un posible Tratado de Libre Comercio que involucre a China (por lógico razonamiento), el gobierno del país norteamericano, podría llegar a optar por terminar y reemplazar el TMEC, y el mismo podría llegar a ser sustituido con otro acuerdo de índole bilateral, suponemos que de menor nivel que un Tratado de Libre Comercio.
  • Atendiendo a los señalamientos expresados con antelación, nos parece que, la solicitud de ingreso de China al TIPAT, podría tornarse en un asunto sumamente delicado para los países que conforman al TMEC.
  • En todo caso, es posible considerar diversos escenarios para el ingreso de China al TIPAT, que van desde el hecho de que, se deje en estudio dicho ingreso por tiempo indeterminado; hasta que México, Estados Unidos y Canadá determinen los pasos a seguir en este asunto, o que, de plano existan posiciones contrarias al posible ingreso de China al TIPAT. Aunque lo cierto es que, el tema de referencia enmarca, desde nuestra óptica, un asunto de delicado estudio y posicionamiento para los países del TMEC.
 

 

En este sentido y ante el posible ingreso de China en el Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (TIPAT), dicha situación puede ser vista como un movimiento inteligente del Gobierno Chino dentro del marco del ajedrez económico-comercial internacional en la búsqueda por lograr consolidar su posición comercial en Asia, Oceanía y en diversos países de América, y en todo caso, resultará interesante observar cuales serán los criterios que los países del TIPAT adoptarán en el contexto de dicho instrumento internacional. Asimismo, es de hacer notar que, en el caso de México y Canadá, la posibilidad de que China llegue a incorporarse en un acuerdo de este tipo, se estima que podría llegar a generar repercusiones y afectaciones dentro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá, de ahí que se esté en presencia de un tema comercial delicado, que en definitiva involucra y afecta a los tres países de América del Norte.

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