La industria marítima global enfrentará una creciente escasez de talento especializado durante los próximos años. De acuerdo con el Seafarer Workforce Report 2026, publicado por BIMCO y la Cámara Naviera Internacional (ICS), el sector necesitará 113,735 oficiales certificados adicionales para 2030.
El informe, difundido el 25 de junio de 2026 en el marco del Día del Marino de la Organización Marítima Internacional, advierte que el déficit ya es visible. Para este año se estima una falta de 39,100 oficiales certificados bajo el Convenio STCW, mientras que existe un superávit de 56,890 marineros de cubierta sin rango de oficial.
El reporte, considerado una referencia global sobre oferta y demanda de tripulaciones, estima que actualmente 2.57 millones de marineros prestan servicio a bordo de 85,148 buques mercantes en el mundo. La demanda global de personal certificado en 2026 se calcula en 2,547,790 personas.
Desde el informe anterior, publicado en 2021, la demanda de marineros certificados aumentó 35%, impulsada por la expansión de la flota mercante global y la recuperación del comercio marítimo posterior a la pandemia. En particular, la demanda de oficiales creció 23.1%, mientras que la de marineros de cubierta aumentó 46.3%.
El escenario se agrava por un entorno geopolítico más complejo. Zonas como el Estrecho de Ormuz, el Mar Rojo y el Mar Negro han elevado los riesgos para las tripulaciones, en un contexto marcado por tensiones internacionales, rutas estratégicas bajo presión y cadenas de suministro más vulnerables.
Para cubrir la demanda proyectada hacia 2030, la industria requerirá incorporar cada año 22,747 nuevos oficiales y 8,475 marineros adicionales hasta el cierre de la década.
El déficit de oficiales certificados ya comienza a presionar los costos operativos de los armadores. Esta situación puede trasladarse a los fletes internacionales mediante mayores primas de seguro, tiempos de tránsito más largos y costos adicionales para importadores y exportadores.
Para países como México, altamente vinculados al comercio marítimo internacional, la escasez de talento naval no es un tema lejano. Detrás de cada índice de fletes también existe una realidad humana: tripulaciones expuestas a mayores riesgos, rutas más complejas y una industria que deberá formar más personal especializado para sostener el comercio global.
FUENTE: Staff