Estrecho de Ormuz pasa de corredor energético clave a punto crítico del comercio marítimo global

• El tráfico marítimo llegó a caer de más de 120 buques diarios a solo dos tanqueros por día durante el punto más crítico de la crisis, elevando costos, riesgos y primas de seguro.

 

El Estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del mundo, pasó en pocos meses de ser una autopista estratégica para el petróleo y el gas natural licuado a convertirse en uno de los corredores marítimos de mayor riesgo para el comercio internacional.

 

Antes del inicio del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, el 28 de febrero de 2026, se estimaba que entre 120 y 140 buques cruzaban diariamente por esta vía. Sin embargo, durante el punto más crítico de la crisis, el tráfico se desplomó hasta dos tanqueros por día, de acuerdo con datos de Kpler.

 

Aunque el tránsito ha mostrado una recuperación parcial, los ataques registrados el 14 de julio contra los superpetroleros Al Bahyah y Mombasa B volvieron a incrementar la presión sobre los flujos marítimos y elevaron las alertas entre navieras, aseguradoras y operadores energéticos.

 

El impacto económico ha sido significativo. Durante el pico del bloqueo, algunos reportes documentaron pagos de hasta 2 millones de dólares por buque para garantizar el paso negociado por el estrecho. Además, las primas de seguro de guerra se han incrementado hasta representar cerca del 1% del valor del buque por viaje, frente a niveles inferiores al 0.05% antes del conflicto.

 

La importancia de Ormuz radica en su peso dentro del comercio energético global. Antes de la crisis, por esta ruta transitaba alrededor del 25% del comercio mundial de petróleo por vía marítima y cerca del 20% del gas natural licuado global. Una interrupción prolongada en este punto puede impactar precios internacionales, disponibilidad de energía, costos logísticos y tiempos de tránsito.

 

La Organización Marítima Internacional ha registrado 56 ataques a buques en la zona y sus alrededores desde febrero de 2026, con un saldo acumulado de 17 marineros fallecidos. En paralelo, el Comando Central de Estados Unidos ha facilitado el tránsito de más de 800 buques y aproximadamente 400 millones de barriles de crudo, aunque los recientes ataques muestran que la estabilidad sigue siendo frágil.

 

Los 33 kilómetros del canal navegable del Estrecho de Ormuz concentran hoy uno de los mayores niveles de riesgo y valor del comercio marítimo mundial. Cualquier disrupción en esta zona puede traducirse en mayores primas de seguro, desvíos de ruta, retrasos, fletes más altos y presión sobre productos energéticos e insumos petroquímicos.

 

Para México, el seguimiento de Ormuz no debe entenderse solo como un tema geopolítico. Su evolución puede reflejarse en costos de importación, combustibles, petroquímicos, transporte marítimo y cadenas de suministro. En un entorno de alta volatilidad, monitorear este corredor es también una estrategia de gestión logística y comercial.

 

FUENTE: Staff

Compartir

Recibe las noticias más relevantes del medio

en tu correo electrónico