Importaciones de contenedores en EE.UU. apuntan a récord histórico por adelanto ante presión arancelaria

• Los puertos estadounidenses esperan 2.47 millones de TEU en julio de 2026, impulsados por el adelanto de compras antes del vencimiento de medidas arancelarias.

 

Las importaciones de contenedores de Estados Unidos podrían alcanzar en julio de 2026 un récord mensual histórico, con un volumen estimado de 2.47 millones de TEU, de acuerdo con el Global Port Tracker elaborado por la National Retail Federation y Hackett Associates.

 

La cifra superaría el récord previo de 2.4 millones de TEU, registrado en mayo de 2022 durante el auge logístico posterior a la pandemia. Sin embargo, el nuevo máximo no responde necesariamente a un aumento real en la demanda del consumidor, sino a un adelanto de importaciones motivado por la incertidumbre arancelaria.

 

De acuerdo con el reporte, minoristas y fabricantes están anticipando compras ante el vencimiento del recargo Section 122 de 10% ad valorem, previsto para el 24 de julio, así como por el contexto de revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

 

Este fenómeno, conocido como frontloading, consiste en adelantar embarques para evitar posibles incrementos de costos, restricciones o cambios regulatorios. En lugar de concentrar el pico de importaciones hacia octubre, como tradicionalmente ocurre antes de la temporada de fin de año, la presión arancelaria habría desplazado el “peak season” hacia julio.

 

El impacto podría ser temporal. Después del máximo previsto para julio, las proyecciones apuntan a una corrección en agosto, con 2.22 millones de TEU, lo que representaría una caída interanual de 4.5%. Para septiembre y octubre, los volúmenes podrían ubicarse alrededor de 2 millones de TEU mensuales.

 

El contraste es relevante: mientras los puertos estadounidenses se preparan para manejar volúmenes récord, el comercio mundial en términos reales mantiene una expectativa de crecimiento moderada para 2026. Esto sugiere que la demanda no necesariamente está aumentando, sino que se está concentrando anticipadamente por factores políticos y arancelarios.

 

Para importadores mexicanos vinculados a cadenas de suministro con Estados Unidos, el comportamiento de julio confirma que la planeación logística ya no puede depender únicamente de ciclos comerciales tradicionales. El calendario político y regulatorio estadounidense se ha convertido en una variable central para la gestión de inventarios, fletes y tiempos de entrega.

 

Aunque agosto podría ofrecer cierto alivio en tarifas si la demanda disminuye como se proyecta, la ventana sería limitada. En un entorno de volatilidad arancelaria, anticipar escenarios y mantener flexibilidad operativa será clave para proteger costos y continuidad logística.

 

FUENTE: Staff

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