La inteligencia artificial agéntica comienza a perfilarse como una de las herramientas más disruptivas para la modernización de las aduanas, al permitir que cambios normativos, arancelarios o de gestión de riesgo puedan implementarse en cuestión de minutos, en lugar de requerir largos procesos de desarrollo tecnológico.
De acuerdo con un análisis publicado por Alioune Ciss, director ejecutivo de Webb Fontaine, en IT News Africa, los Grandes Modelos de Lenguaje están cerrando una brecha histórica en las operaciones aduaneras conocida como “translation gap” o brecha de traducción.
Este concepto se refiere al proceso mediante el cual cada cambio legal, arancelario o de riesgo debía ser traducido manualmente por ingenieros de software a código operativo dentro de los sistemas aduaneros. Dicho proceso podía tomar hasta seis meses, generar costos millonarios y provocar retrasos entre la intención de política pública y su aplicación real en frontera.
La nueva generación de sistemas con IA agéntica permite que un analista describa un cambio en lenguaje natural y que la plataforma interprete, redacte la lógica correspondiente y la aplique de forma casi inmediata, manteniendo la alineación con estándares internacionales.
Esta arquitectura es la base de Webb Fontaine Zerø, plataforma presentada durante la Conferencia de Tecnología de la Organización Mundial de Aduanas, celebrada en Abu Dabi en enero de 2026. La solución integra modelos de lenguaje en distintas capas de la operación aduanera, permitiendo diseñar, configurar y desplegar aplicaciones mediante agentes de IA entrenados con experiencia en comercio internacional.
Además de acelerar la implementación de cambios, estos sistemas prometen fortalecer la gestión de riesgo mediante modelos dinámicos que aprenden de patrones históricos de cumplimiento. Con ello, podrían generarse carriles verdes más ágiles para importadores confiables y carriles rojos más precisos para operaciones de mayor riesgo.
Para las administraciones aduaneras, la adopción de IA agéntica podría representar despachos más rápidos, mayor protección de ingresos y una ventaja clave para economías en desarrollo: soberanía operacional sobre la lógica que interpreta sus flujos comerciales.
En el caso de México, donde la Agencia Nacional de Aduanas de México avanza en procesos de modernización tecnológica, el modelo de Webb Fontaine Zerø surge como un referente internacional para analizar el futuro de las plataformas aduaneras, la automatización del cumplimiento y la gestión inteligente del comercio exterior.
FUENTE: Staff