Reino Unido suma al transporte marítimo a su mercado de carbono

El Esquema de Comercio de Emisiones del Reino Unido (UK ETS) para el transporte marítimo entró en vigor el 1 de julio de 2026, incorporando nuevas obligaciones ambientales para buques de 5,000 toneladas de arqueo bruto o más que operen en rutas domésticas entre puertos británicos o permanezcan en puerto dentro del Reino Unido.

 

A partir de esta fecha, los operadores deberán monitorear y reportar emisiones de dióxido de carbono, metano y óxido nitroso, conforme a los lineamientos del Gobierno británico y organismos especializados del sector marítimo.

 

El primer periodo de cumplimiento abarcará del 1 de julio al 31 de diciembre de 2026. Sin embargo, la primera entrega de derechos de emisión se realizará hasta el 30 de abril de 2028, mediante un mecanismo especial diseñado para dar mayor margen de adaptación a las navieras.

 

Como parte del proceso, los operadores deberán presentar un Plan de Monitoreo de Emisiones, designar un verificador acreditado y entregar su Informe Anual de Emisiones antes del 31 de marzo del año siguiente. A diferencia del esquema europeo, el UK ETS cubre únicamente rutas domésticas entre puertos del Reino Unido y emisiones generadas en puerto, aunque se analiza una posible ampliación a rutas internacionales a partir de 2028.

 

Uno de los elementos más relevantes es que el sistema británico incorpora desde el inicio tres gases de efecto invernadero. Esto resulta especialmente importante para buques que utilizan gas natural licuado, debido al impacto del metano, así como para embarcaciones que deberán medir con mayor precisión su huella ambiental.

 

Para las navieras que ya cumplen con el EU ETS y FuelEU Maritime, el esquema británico añade una tercera plataforma de reporte, nuevos calendarios y activos de carbono distintos, ya que los permisos del Reino Unido no son intercambiables con los de la Unión Europea.

 

El incumplimiento del UK ETS podría derivar en sanciones civiles y en la publicación del nombre del operador infractor por parte de las autoridades competentes. Para navieras, agentes marítimos y empresas con operaciones vinculadas al Reino Unido, el nuevo régimen confirma que el cumplimiento ambiental marítimo será cada vez más técnico, fragmentado y estratégico dentro del comercio internacional.

 

FUENTE: Staff

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