Análisis de Sustentabilidad: Aplicaciones en la Industria Automotriz

La nueva era de la movilidad estará definida por la sustentabilidad, la conectividad y la conducción autónoma. La sustentabilidad debe ser un eje indispensable para compañías, gobiernos y ciudadanía. El desafío de generar negocios que respeten el cuidado del entorno, así como el cambio climático y la responsabilidad social aplicada son el centro del debate.


El objetivo que se están planteando las diferentes compañías es el análisis de los distintos escenarios medioambientales en los países y explicar el concepto de que la protección del medio ambiente genera beneficios concretos no solo para las empresas, sino para las comunidades y el mundo en general.


Compañías como General Motors manejan ya los más modernos estándares de producción sustentable, aplicando los principios pilares de vigilancia en la inversión, empleo, capacitación, medioambiente y comunidad.


A su vez, debemos de decir que las empresas están buscando la mejora ambiental aplicando prácticas como la reutilización de agua, suministración adecuada de energía, utilización de páneles solares, implementación de energía eólica y colaboración de todos los integrantes de las empresas buscando que los procesos sean visiblemente sustentables.


El intercambio de preocupaciones entre las naciones y las empresas trasnacionales figura como plan estratégico enclavado en los diferentes acuerdos que se realizan hoy para la mejora en sustentabilidad e innovación competitiva, en búsqueda de soluciones para hacer posibles las emisiones netas cero. Pero el camino hacia la neutralidad del carbono está lejos de ser simple. Se necesitará una combinación de enfoques, incluida la electrificación, las energías renovables y los combustibles fósiles más limpios. Dependerá de características localizadas como la geografía, los niveles de industrialización y otras muchas necesidades sociales.


Desarrollo:


¿Cómo incorporar el cuidado ambiental al día a día de los negocios, qué prácticas y acciones de responsabilidad ambiental llevan a cabo las compañías líderes? Las iniciativas son tan variadas como dependientes de la actividad específica de cada compañía. Un desafío particular será la industria, que representa el 29% del consumo final y el 42% de las emisiones directas de CO2 relacionadas con la energía y los procesos. Las industrias pesadas como el acero, el cemento y la producción química de productos como los plásticos se consideran “difíciles de eliminar”, ya sea porque muchos de sus procesos no pueden electrificarse fácilmente o porque utilizan combustibles fósiles como materias primas.


La política de protección y equilibrio de medio ambiente gana protagonismo en el mundo. De todas formas, la mayor parte de la sociedad humana no ha tomado dimensión en la importancia de la rápida solución de los problemas ecológicos que avanzan sobre el planeta. Igual, los últimos sucesos naturales de los últimos años y meses están marcando un hito en la importancia que adquiere la disciplina, tanto para la sociedad, como para los Gobiernos y para las organizaciones económicas. ¿Cuáles son y cómo crecen las consecuencias económicas de los desequilibrios ecológicos que se multiplican año a año? ¿Por qué para las empresas ya no se trata de puro marketing? ¿Cuáles son los beneficios concretos que genera ocuparse y preocuparse por el tema? ¿Qué significa hoy realizar una correcta gestión de los recursos naturales? ¿De qué forma impactan las crisis? ¿Son buenas para el medio ambiente? ¿Cuál es la inversión que las empresas destinan hoy al sector y cómo variaron en los últimos años? ¿Hacia dónde va la ecología?


Ya específicamente centrando el tema, no basta tener una conciencia en pro de la sustentabilidad. También es necesario predicarla. Y es que las firmas automotrices, sorpresivamente, son muestra de que aplican ya su filosofía de fabricación en ello. Un ejemplo de esto es la producción de los automóviles que se manufacturan en la compañía Volskwagen, en donde se utilizan fibras como el lino, cáñamo, kenaf, papel, celulosa, algodón y madera. Algunos de estos materiales se encuentran en paneles de la puerta y revestimientos laterales o en el suelo. Sin embargo, estos productos también tienen algunos problemas. El olor es uno de los mayores desafíos de los desarrolladores.


Por su parte, Audi utiliza en algunos modelos hasta un cinco por ciento de materiales orgánicos, incluidos tejidos de algodón, madera, materiales de fibra de madera y cuero. Pero también para esta marca alemana tiene que estar asegurada la resistencia de los materiales contra el desgaste natural, la humedad, el calor, los rayos ultravioletas y los productos químicos.


Mercedes también reviste los paneles interiores de las puertas con fibras naturales. “En todos los modelos utilizamos en distintos componentes cáñamo, kenaf, algodón, lana, lino, fibra de coco, fibras de celulosa o madera”, en donde se está ampliando en sus modelos el uso de materiales ecológicos utilizando fibras naturales, sobre todo para los componentes internos y no visibles. Mercedes sólo prescinde del uso de materias primas recicladas o renovables en componentes que tienen relevancia en caso de colisión.


En cuanto a General Motors, se cuenta con un manual de Principios Ambientales Corporativos que incluyen, entre otros aspectos: restaurar y conservar el medio ambiente; reducir los residuos y reciclar los materiales; educar al público en temas ambientales; implementar tecnologías para disminuir emisiones contaminantes; participar en el desarrollo de leyes ambientales; evaluar los impactos de las plantas y buscar la mejora continua de sus procesos. La compañía como tal, se encarga de que se cumplan los principios ambientales, junto a un equipo compuesto por representantes de todas las áreas: Producción, Sistemas, Recursos Humanos y Compras, entre otras. La responsabilidad de cuidar el ambiente es de todos los integrantes del equipo.


La meta de estos corporativos, basándose en las necesidades globales que se están visualizando es repensar el desarrollo y repensar las industrias. De alguna manera se está haciendo una transición a un menor uso de combustibles fósiles y del carbono cambiando el pensamiento lineal de la Revolución Industrial y mirando al ciclo de la naturaleza que consiste en un modelo circular de constante renovación.


Lo que se está observando en compañías globales como las mencionadas, es un enfoque centralizado en la sostenibilidad y el desarrollo, en lugar de la eficiencia y el crecimiento; incluyendo en este plano “huellas ecológicas” y la “capacidad de carga” de la Tierra. Pero… ¿Qué tan útil es poner un valor monetario a la naturaleza?


A medida que aumentan las crisis ambientales y la urgencia de crear sostenibilidad ecológica, también lo hace la importancia de la economía ecológica. Este campo de estudios aplicado y basado en soluciones se ocupa de la sostenibilidad y el desarrollo, más que de la eficiencia y el crecimiento. Además, dado que las ciudades representan el 70-80% de la actividad económica mundial y el uso asociado de recursos, emisiones y desechos, son fundamentales para encontrar soluciones al desafío de la sostenibilidad.


La economía ecológica reconoce los límites ambientales locales a globales. Abarca desde la investigación de políticas a corto plazo y desafíos locales hasta visiones a largo plazo de sociedades sostenibles. Los economistas ecológicos también consideran cuestiones globales como las emisiones de carbono, la deforestación, la sobrepesca y la extinción de especies.


Por otro lado, y buscando esclarecer un poco más la investigación que versa en el desarrollo sustentable, encontramos algunos conceptos clave como los siguientes;


  1. Economía de Estado Estacionario: Situación cuando un país es relativamente estable y respeta los límites ecológicos (Daly, 1973). En estos principios nos indican situaciones en las que versa la convivencia pacífica con la naturaleza y que en resumen comenta:
    1. La economía humana está incrustada en la naturaleza, y los procesos económicos son en realidad procesos y transformaciones biológicos, físicos y químicos.
    1. La economía ecológica es un lugar de encuentro para investigadores comprometidos con temas ambientales.
    1. La economía ecológica requiere un trabajo transdisciplinario para describir los procesos económicos en relación con la realidad física.
  2. Capacidad de Provisión de Factores Naturales (Farley, 2019): Menciona algunas de las soluciones ambientales del mundo real. En un caso de economía para el Antropoceno (E4A)[1] nos explican sobre el consumo excesivo que se tiene de los recursos y midiendo los mismos con la capacidad de provisión de la Tierra. Los objetivos generales son articular, enseñar y aplicar una nueva comprensión de las relaciones humano-Tierra basadas e informadas por los conocimientos de la ciencia contemporánea.
  3. Concepto de Huella Ecológica (Global Footprint)[2]: Es un indicador de los impactos ecológicos de las actividades y prácticas cotidianas. Las huellas ecológicas son formas útiles para que las industrias, los gobiernos y las personas evalúen qué prácticas debemos reducir para mantenernos dentro de los límites de la capacidad regenerativa de la Tierra.
  4. Atlas Global de Justicia Ambiental: Proporciona acceso abierto a muchas y diversas evaluaciones de valor ecológico y económico. Joan Martinez-Alier[3], estableció este análisis en conjunto con otros activistas y académicos desarrollando esta base de datos en línea de alrededor de 3.000 conflictos de justicia ambiental. Los temas de justicia ambiental incluyen:
    1. Muertes por enfermedades relacionadas con el asbesto,
    1. Impactos en la salud y el clima de la minería del carbón y la hidrofracturación​ o estimulación hidráulica para posibilitar o aumentar la extracción de gas y petróleo del subsuelo,
    1. Sistemas de residuos y vertederos ineficaces,
    1. Tala de bosques australianos e importaciones de madera de la deforestación de Asia y el Pacífico.

Bajo todo este análisis podemos deducir que la economía ecológica tiene contribuyentes de diversos orígenes disciplinarios y profesionales. Centrando estas ideas, la economía está enfocándose a un mundo seguro en el que el clima requiere formas radicales de producción; y, por otro lado, los contribuyentes también hablan sobre temas como las transiciones justas, la comunalidad, el indicador de progreso genuino, la inversión ética y las economías híbridas que son útiles en el contexto de los pueblos indígenas. Es por esto por lo que la Sustentabilidad se marca como la gran tendencia de la actualidad, y si bien lo es desde el punto de vista comercial, también para los clientes es muy interesante, pues se define como un tema de primer orden. Sin embargo, existen algunos temas a lo cuales se está adentrando el sector automotriz mexicano. Los autos eléctricos ya no dictan la norma como innovación en este rubro. La energía que consumen los automóviles, su método de propulsión, y la fuente de alimento de sus tradicionales motores confrontan con la instalación imparable de un nuevo paradigma cultural. La tecnología ha promovido un cambio de motorización: los vehículos eléctricos, híbridos, con celdas de hidrógeno inundan las exposiciones de autos. Los fabricantes asimilaron la idea y actuaron en consecuencia.


Para la industria, los tres desafíos pasan por tener una producción más limpia; cómo reducir emisiones y cómo bajar la cantidad de siniestros viales, el seguir apostando a la seguridad vial y a la educación vial; y es que el consumidor está muy enfocado a esto de la tecnología verde, el cuidado del medio ambiente y las nuevas tecnologías.


Con las opciones híbridas y eléctricas que desplazan a los fósiles, también viene pisando fuerte el hidrógeno y ya se habla de los coches autónomos. La cartera es amplia y cada marca hace su apuesta, teniendo presente el desafío ambiental. De acuerdo con esto, se dividen en tres las principales opciones:


– La primera es la eléctrica: teniendo en cuenta sus limitantes como el tiempo de carga de batería, su autonomía de distancia corta y un porte bajo.


– En segundo lugar, se encuentran los híbridos: aquellos que autogeneran su energía y que cumplen con requisitos de porte y distancia medios.


– En tercer lugar: para los vehículos con mayor porte y distancia, se habla de tecnología de hidrógeno.


Finalmente, ante el análisis de las últimas tendencias de la industria automotriz en la aplicación de la sustentabilidad, existen como hemos mencionado diversas estrategias para las cuales, debemos de enfocarnos hacia aquellas a las que este sector está trabajando.


Conclusión:


Así como las casas automotrices interpretaron la necesidad de cambiar la filosofía, las autoridades asumieron su voluntad para que los autos reemplacen su fuente de energías por alternativas renovables. La incentivación de los gobiernos es un reclamo de las automotrices, que cada vez perciben de manera más nítida el futuro de la industria bajo el sol de la movilidad y la propulsión alternativa.


En esa coyuntura histórica de escenario fértil para la invasión de autos ecológicos, la Federación Internacional del Automóvil para Latinoamérica diseñó una comparativa entre los vehículos de combustión interna y los de energía sustentable. Se debe destacar que, entre los principales beneficios de los vehículos eléctricos, se encuentra el hecho de que son amigables con el medio ambiente ya que no producen emisiones tóxicas, reducen la dependencia de recursos naturales no renovables, como el petróleo, hacen un uso más eficiente de la energía, dado que convierten entre el 59% al 62% de la energía eléctrica en potencia directa para sus ruedas, comparado con una proporción entre 17% al 21% en el caso del automóvil a gasolina.


En relación con la practicidad del sistema ecológico, estos vehículos en general no requieren mantenimiento, a diferencia de los tradicionales que necesitan cambios de aceite y verificaciones periódicas. Asimismo, cuentan con un motor silencioso alcanzando una aceleración significativa en poco tiempo. El inmediato desafío es afianzar la infraestructura de recarga, mejorar la autonomía y reducir el peso de las baterías contemplando una red vial acorde, ya que la carga doméstica de estos modelos demanda, en promedio.




[1] La palabra Antropoceno o, mejor dicho, el concepto, fue lanzado al ruedo por primera vez por el holandés y premio Nobel de química Paul Crutzen en el año 2000. Su punto era que el nombre de la época geológica actual debería reflejar el impacto del hombre sobre la Tierra.


[1] El Antropoceno es la época geológica propuesta por parte de la comunidad científica para suceder o remplazar al denominado Holoceno, la época actual del período Cuaternario en la historia terrestre, debido al significativo impacto global que las actividades humanas han tenido sobre los ecosistemas terrestres.


[2] William Rees ecologista, economista ecológico, profesor y ex director de la Escuela de Planificación Comunitaria y Regional de la Universidad de Columbia Británica; y Mathis Wackernagel cocreador de la huella ecológica y presidente de la red mundial de la huella ecológica; desarrollaron el concepto. Este, es un indicador de los impactos ecológicos de las actividades y prácticas cotidianas.


[3] Joan Martinez-Alier es profesor de Economía e Historia Económica e investigador del ICTA, en la Universidad Autónoma de Barcelona. Es autor de Ecological Economics: Energy, Environment and Society (1987) y The Environmentalism of the Poor: A Study of Ecological Conflicts and Valuation (2002). Es miembro fundador y ex presidente de la Sociedad Internacional de Economía Ecológica. Fue miembro (2000-08) del comité científico, Agencia Europea del Medio Ambiente. También es coeditor de Getting down to earth: aplicaciones prácticas de Ecological Economics (1996), Rethinking Environmental History. Historia del sistema mundial y cambio ambiental global (2007), desarrollos recientes en economía ecológica (2008), y de la serie Economía ecológica y bienestar humano con Oxford U.P., Delhi.

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