México avanza como hub digital de Norteamérica con inversiones millonarias en centros de datos

México se perfila como uno de los principales hubs digitales de América del Norte, impulsado por el crecimiento de los centros de datos, la relocalización de manufactura tecnológica y el aumento en las exportaciones de equipos de procesamiento de información.

 

De acuerdo con estimaciones de Mexico Business News y la Asociación Mexicana de Data Centers (MEXDC), la inversión proyectada en centros de datos podría alcanzar 82,500 millones de dólares entre 2026 y 2031, mientras que las exportaciones mexicanas de máquinas de procesamiento automático de datos, clasificadas en el código SA 8471, superaron los 85,000 millones de dólares en 2025, duplicándose en un año.

 

Durante el FibraDay 2026, ejecutivos del sector describieron este fenómeno como “Nearshoring 2.0”, al considerar que la relocalización de manufactura tecnológica ya no responde únicamente a costos laborales, sino a una reconfiguración estructural de las redes de producción en América del Norte.

 

Entre las inversiones más relevantes destacan los 5,000 millones de dólares anunciados por Amazon para su región de nube local en México, los 1,300 millones de dólares comprometidos por Microsoft en proyectos de inteligencia artificial y nube, así como los 4,800 millones de dólares destinados por CloudHQ para un complejo de centros de datos en Querétaro.

 

Uno de los casos más visibles es el de Foxconn en Jalisco, donde se ensamblan servidores GB200 de Nvidia para el Proyecto Stargate, con una inversión estimada de 900 millones de dólares. Sin embargo, el crecimiento del sector va más allá de los servidores e incluye componentes electrónicos, placas madre, sistemas de enfriamiento y equipos de conectividad vinculados al ecosistema de inteligencia artificial.

 

Este dinamismo también tiene implicaciones directas para el comercio exterior. Fracciones arancelarias como SA 8471, 8542, 8473 y 8517 adquirirán mayor relevancia para agentes aduanales, operadores logísticos y empresas tecnológicas que participen en esta nueva cadena de valor.

 

En este contexto, el T-MEC se mantiene como una herramienta clave para garantizar preferencias arancelarias y fortalecer la integración productiva regional. Por ello, la revisión en curso del tratado será un proceso estratégico para sectores como tecnología, electrónica, semiconductores, centros de datos e infraestructura digital.

 

El mapa de crecimiento se concentra principalmente en Guadalajara, Querétaro, Monterrey y el Bajío, regiones que han ganado relevancia por su infraestructura, conectividad, talento especializado y cercanía con las cadenas productivas de Norteamérica.

 

Especialistas advierten que los actores del comercio exterior que no adapten sus capacidades técnicas a este nuevo ecosistema podrían perder competitividad en uno de los segmentos de mayor crecimiento para México durante los próximos años.

 

FUENTE: Staff

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