Comercio regional bajo el T-MEC contribuye a contener costos para consumidores y empresas

La integración económica entre México, Estados Unidos y Canadá continúa siendo un elemento estratégico para la estabilidad de precios y el fortalecimiento de las cadenas de suministro en Norteamérica.


Representantes del sector empresarial estadounidense destacaron que el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) ha contribuido a mantener un flujo comercial eficiente, particularmente en el sector alimentario, favoreciendo tanto a consumidores como a empresas de los tres países.


En un contexto marcado por mayores costos logísticos, tensiones geopolíticas, ajustes arancelarios y fenómenos climáticos que han impactado la producción agrícola mundial, la certidumbre que ofrece el acuerdo comercial se ha convertido en un factor relevante para la competitividad regional.


Datos recientes muestran que, mientras algunos sectores importadores continúan enfrentando presiones inflacionarias, los alimentos registraron incrementos moderados en comparación con otros bienes, reflejando los beneficios de contar con cadenas de suministro integradas y un comercio transfronterizo más eficiente.

Un análisis elaborado por la Universidad de Purdue, con apoyo de organizaciones vinculadas al sector agroalimentario de Estados Unidos, estima que la apertura comercial impulsada por el acuerdo ha contribuido a reducir los precios de los alimentos respecto a escenarios sin integración regional. El estudio señala que la disminución de barreras arancelarias ha tenido efectos positivos acumulativos sobre la inflación alimentaria durante las últimas décadas.


Los investigadores estiman que el impacto del libre comercio dentro de la región ha representado ahorros significativos para los hogares estadounidenses, además de brindar mayor previsibilidad a productores, distribuidores y cadenas comerciales.


Organizaciones del sector minorista también han resaltado que la estabilidad en los costos asociados al comercio transfronterizo permite una mejor planeación logística, fortalece la competitividad de las empresas y ayuda a reducir presiones inflacionarias en la operación diaria.


Por su parte, representantes de la industria restaurantera consideran que la continuidad del T-MEC resulta fundamental para garantizar el abastecimiento de insumos durante todo el año. Aunque gran parte de la producción es local, los intercambios comerciales con México y Canadá complementan la oferta y fortalecen la resiliencia de las cadenas de suministro.


Especialistas advierten que cualquier reducción en los beneficios arancelarios del acuerdo podría traducirse en mayores costos para consumidores y empresas a mediano plazo. Por ello, diversos sectores económicos coinciden en que la integración comercial de Norteamérica no solo impulsa las exportaciones y la inversión, sino que también contribuye a mantener mercados más eficientes y precios más accesibles para millones de familias.


FUENTE: STAFF

Compartir

Recibe las noticias más relevantes del medio

en tu correo electrónico