México y la Unión Europea afinan el nuevo TLCUEM para impulsar el comercio bilateral

La inminente firma del Tratado de Libre Comercio modernizado entre México y la Unión Europea (TLCUEM), programada para el 22 de mayo de 2026, abre un nuevo panorama para el intercambio comercial mexicano. De acuerdo con estimaciones del Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior, Inversión y Tecnología (COMCE), el comercio bilateral podría expandirse hasta 35% en los próximos cinco años gracias a la actualización del acuerdo.

 

El organismo empresarial señala que la renovación del tratado, vigente desde el año 2000, busca fortalecer las condiciones para el comercio y la inversión entre ambas regiones, además de ofrecer mayor certidumbre jurídica y facilitar la integración de México en las cadenas globales de suministro, especialmente en un entorno internacional impulsado por el nearshoring y la diversificación de mercados.

 

Europa mantiene una posición estratégica dentro del comercio exterior mexicano. Durante 2025, el intercambio bilateral rebasó los 94 mil 500 millones de dólares, consolidando a la Unión Europea como el segundo socio comercial del país.

 

En ese periodo, las exportaciones mexicanas dirigidas al mercado europeo ascendieron a 27 mil 658 millones de dólares, lo que representó un incremento anual de 4.8%. Por su parte, las importaciones provenientes de la región alcanzaron los 66 mil 940 millones de dólares, ubicando a Europa como el tercer principal proveedor de mercancías para México.

 

Sergio E. Contreras Pérez, presidente del COMCE, destacó que desde la entrada en vigor del acuerdo original el comercio de bienes entre ambas economías ha registrado un crecimiento superior al 300%, reflejando la consolidación de la relación económica entre México y el bloque europeo.

 

La modernización del TLCUEM incorpora nuevas reglas adaptadas a las dinámicas actuales del comercio internacional. Entre los principales ajustes se encuentran la eliminación de restricciones en sectores clave como agroindustria, servicios y compras gubernamentales, además de la inclusión de disposiciones en materia de comercio digital, protección de datos, inversión y sostenibilidad.

 

Asimismo, el acuerdo contempla un marco regulatorio más homogéneo para agilizar operaciones transfronterizas y facilitar el intercambio comercial. Uno de los puntos más relevantes es que la parte comercial del tratado podrá entrar en vigor con mayor rapidez tras la aprobación del Parlamento Europeo, reduciendo los tiempos tradicionales de ratificación y permitiendo que los beneficios comiencen a reflejarse entre finales de 2026 y 2027.

 

El COMCE prevé que el impacto del nuevo acuerdo será gradual y variará según la industria. En una primera etapa, los sectores agroalimentarios de alto valor —como aguacate, berries, tequila, mezcal y productos cárnicos— serían los primeros en beneficiarse por mejores condiciones de acceso al mercado europeo.

 

Posteriormente, en un periodo de entre seis y dieciocho meses, se espera una mayor dinámica en la industria automotriz y de autopartes, mientras que la manufactura avanzada podría consolidar beneficios en un horizonte de hasta dos años. Sectores con mayores exigencias regulatorias, como el farmacéutico y químico, tendrían impactos más visibles en el mediano plazo.

 

La Unión Europea también mantiene una participación relevante en la inversión extranjera directa hacia México. Durante 2025, las inversiones provenientes del bloque europeo sumaron 9 mil 906 millones de dólares, equivalentes al 24.2% del total nacional, lo que posicionó a la región como el segundo mayor inversionista del país, solo detrás de Estados Unidos.

 

En manufactura, la presencia europea es especialmente significativa, ya que uno de cada cuatro dólares invertidos en el sector proviene de empresas europeas, particularmente en industrias de tecnología media y alta. España, Alemania, Francia y Países Bajos encabezan los flujos de capital hacia territorio mexicano.

 

La actualización del TLCUEM también podría impulsar nuevas inversiones en sectores estratégicos como automotriz, energía, logística y manufactura avanzada, en un contexto donde las compañías globales buscan relocalizar operaciones y fortalecer cadenas de suministro más resilientes y cercanas a sus mercados de consumo.

 

Para el COMCE, la combinación del TLCUEM modernizado con el TMEC coloca a México en una posición privilegiada dentro del comercio internacional, al contar con acceso preferencial simultáneo a dos de las regiones económicas más relevantes del mundo: Norteamérica y Europa.

FUENTE: EFE

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