Las compañías navieras de Asia observan este miércoles con cautela el desbloqueo del estratégico estrecho de Ormuz, vital para las importaciones de crudo del continente, después de que Teherán dijera que será posible “el paso seguro” por la vía durante el alto el fuego de dos semanas alcanzado con Estados Unidos.
Así lo afirmó el ministro de Exteriores iraní, Abas Araqchí, después que el presidente de EE. UU., Donald Trump, anunciara una tregua de dos semanas, periodo durante el que ambas partes negociarán un acuerdo de paz para poner fin al conflicto, en conversaciones que arrancarán este viernes en Islamabad (Pakistán).
Las restricciones impuestas por Teherán a la navegación por Ormuz, vía que canaliza en torno al 20 % del crudo mundial en tiempos de paz, han afectado con severidad a naciones como Tailandia, Filipinas, Japón o Corea del Sur, muy dependientes del combustible procedente de los países del golfo Pérsico.
“Señal positiva” de normalidad
El Consejo de Navieras de Tailandia, que agrupa a varias empresas del sector, considera el alto el fuego una “señal positiva” hacia una eventual reanudación total del tránsito por Ormuz, vía clave para el comercio energético mundial, y bloqueada por Irán desde el inicio de la guerra contra EE. UU. e Israel el 28 de febrero.
“No obstante, dos semanas es un plazo relativamente corto, y es difícil predecir” la vuelta a la normalidad, apuntó el Consejo tailandés en Facebook, en una publicación en la que recordó el aumento de costes que ya sufren las navieras, incluidos recargo en los seguros.
La cautela expresada por la agrupación tailandesa coincide con la posición de otras navieras como las japonesas Uno y Mitsui, que manifestaron que la “seguridad” de sus barcos y tripulación es su principal prioridad.
“Mitsui seguirá priorizando la seguridad de nuestros marineros, carga y buques durante la travesía”, apuntó la compañía en un comunicado remitido a EFE.
En el mismo sentido se pronunció Uno: “La seguridad de nuestra tripulación, carga y buques sigue siendo nuestra máxima prioridad, y estamos preparados para adaptar nuestros planes operativos según sea necesario para garantizar la continuidad y fiabilidad de nuestros servicios”, comentó a EFE.
Posible “congestión”
Por su parte, el Consejo de Navieras de Tailandia también resaltó la posibilidad de “congestión” de barcos tanto en el citado estrecho como en los puertos de la región y asegura que incluso aunque se alcance una paz duradera la situación tardará semanas en normalizarse.
“Es probable que los exportadores de todo el mundo aprovechen esta oportunidad para entregar la mayor cantidad posible de mercancías, debido a la incertidumbre sobre la paz a largo plazo”, subraya el ente.
Tanto buques tailandeses como nipones han logrado transitar por Ormuz durante las hostilidades, pese a que la navegación por el estratégico estrecho se redujo drásticamente ante las amenazas de Teherán a las embarcaciones que operasen en sus aguas, con salvadas excepciones a buques de países como Pakistán e India.
Desde el inicio de la guerra, la agencia británica de Operaciones Comerciales Marítimas (UKMTO, por sus siglas en inglés), que monitorea la seguridad de barcos y marineros alrededor del mundo, ha registrado 28 ataques a buques en aguas del estrecho de Ormuz y los golfos Pérsico y de Omán, incluido uno a un barco tailandés que dejó tres desaparecidos.
FUENTE: EFE